martes, 14 de septiembre de 2010

HOY EMPIEZA TODO

Mañana vuelven a los institutos miles de adolescentes y jóvenes en los que descubriremos, como cada curso, esas caras ilusionadas que, año tras año, nos parecen siempre las mismas. Llevaban ya varios días merodeando por el centro, que si a ver las listas, que si a enterarse de la hora de la presentación… Yo creo que en el fondo muchos chicos y chicas también tienen ganas de empezar de nuevo para reencontrarse con sus compañeros. Una vez más se hará realidad la misma paradoja: los profesores somos un año más viejos, mientras que los alumnos siempre tienen la misma edad. Hoy se han celebrado claustros en buena parte de los institutos. Algunos colegas entonaban, con algo de retranca, aquello de “Volver”. Otros recordaban lo de “Volver a empezar”, con esa carga de tarea rutinaria y pesada que el trabajo de docente lleva muchas veces consigo. Algunos, los más animosos, estaban también un poco inquietos, como los alumnos, con ganas de hacer cosas, de sacarle el mayor jugo posible a esta profesión en cada curso que comienza. Con estos últimos da gusto encontrarse cada día y, aunque la docencia es ya una tarea a veces poco grata, reconforta verse al lado de profesores y profesoras que lo dan todo en su trabajo. Por esta razón, creo que el titular que mejor cuadra para una jornada como la de cada 15 de septiembre es la del título de aquella magnífica película francesa de Bertrand Tavernier, que vi por primera vez ante la insistencia de mi compañero y amigo J.M. Abril (a quien debo ese pequeño placer). Me gusta repetir, en días como hoy, aquel título: “Ça commence aujourd,hui”, “Hoy empieza todo”. El mundo de la educación -como la economía, la sanidad… - no está en sus mejores momentos, pero conviene recordar que, pese a todo -como la película de Tavernier nos recordaba- la escuela tiene grandes responsabilidades sociales. Y quienes trabajamos en ella también. La sociedad, (los medios de comunicación, la administración, los gobernantes, la “tribu” en general…) debe saber esto y exigirle a la educación todo lo que cabe esperar de ella. De paso, no estaría mal que cada comienzo de curso, cada septiembre, si es cierto aquello de que “Hoy empieza todo”, la sociedad cumpliera también con su parte de responsabilidad para con la escuela: sin recortes, con el mayor de los reconocimientos para los profesionales de la educación, con la dotación de medios que cabe esperar. Y ello para que cada comienzo de curso sea el inicio de una tarea que abordemos con mucho ánimo y no como un pesado “Volver a empezar”, con los problemas de siempre. Os deseo un buen curso.