domingo, 29 de junio de 2014

ESTUDIAR EN VERANO: algunos consejos

Si tienes asignaturas pendientes para septiembre, el tutor le ha entregado a tus padres orientaciones sobre lo que tienes que hacer (estudios, tareas, trabajos, repasos…) en cada materia no superada. Lee detenidamente esas indicaciones. Estos consejos pueden ayudarte a aprovechar mejor tus sesiones de estudio en verano.

¿Cuándo estudiar?
Elige una hora para empezar a estudiar y respétala. Se rinde más estudiando por la mañana, tras el desayuno. Trata de empezar a las 9 o las 10 (no más tarde). El tiempo que debes dedicar dependerá de las materias que tienes pendientes (al menos dos horas diarias). Respeta las horas de sueño y no te acuestes muy tarde.

Organiza tu tiempo. Hazte un horario realista… y cúmplelo.

No se trata de estudiar un día muchas horas y otro día apenas nada. No hay que quemarse, pero tampoco quedarse cortos… Debes compensar los esfuerzos y tratar de marcarte una rutina. Reserva un tiempo para cada materia. Prueba el horario una semana y corrige a la siguiente lo que no funcione. Lo mejor es que escribas el plan y el horario que te hayas marcado y lo tengas a la vista en tu cuarto para consultarlo.
(Los calendarios y hojas de planificación que hemos colgado pueden ayudarte).

Elige un lugar de estudio tranquilo y cómodo.
Preferiblemente un sitio fijo: tu habitación, el salón de tu casa, una biblioteca… El lugar debe ser tranquilo, sin ruidos y con suficiente ventilación para no pasar calor. Ponte cómodo para estudiar, con ropa ligera, postura relajada y con buena luz.

Ten a mano todo el material.
Para centrarte bien en los estudios y no levantarte continuamente a buscar o coger libros, cuadernos y apuntes, ten a mano todo lo que necesitas preparándolo el día anterior. No tengas el ordenador conectado, a no ser que lo necesites para estudiar. Si es así, apágalo inmediatamente después de usarlo.

Evita las distracciones.
En tu mesa o en tu lugar de estudio no debes tener nada que te distraiga. Si es preciso, sácalas de tu cuarto. Evita tener a mano el móvil, el mando de la tele, la consola… No estudies con música ni con la radio puesta. Respeta el tiempo de estudio. Diles a tu familia y amigos que no te interrumpan mientras estudias y trabajas.

Sigue una rutina en las sesiones de estudio.
Empieza a trabajar por las áreas o temas que consideres de dificultad media, sigue con lo más difícil y acaba con lo más fácil. Comienza con un vistazo general de los temas para tener una idea de lo que tienes que estudiar. Puedes parar un ratito cada hora (5 minutos) para beber agua, estirar las piernas o despejarte un poco. Si haces pausas muy prolongadas, perderás la concentración y no aprovechas el tiempo.

Repasa todos los días.
Al acabar la sesión de estudio, dedica cada día 15 o 20 minutos a repasar todo lo que has visto, a tratar de recordar lo estudiado, a volver a leer lo que no que quedó claro… De esta manera iremos preparando el camino para que cuando se acerquen los exámenes, podamos dedicarnos a dar el repaso final y a memorizar.

… y disfruta también del verano.
Si te organizas bien hay a tiempo para todo. Podrás tener la tarde entera o los fines de semana para disfrutar de las vacaciones. Piensa en los exámenes de septiembre como una nueva oportunidad para mejorar tus resultados. ¡Mucho ánimo! ¡No te rindas!.

viernes, 27 de junio de 2014

Mi hijo ha suspendido: algunos consejos para las familias (y II).

Siguiendo con el anterior artículo, apuntamos a continuación algunas ideas para afrontar los "suspensos" de manera constructiva:

Qué no hacer...

-Gritar o insultar
Los chavales ya llegan angustiados y tensionados cuando han recibido un suspenso. Que los padres añadan más dramatismo a la situación no ayuda en nada y puede resultar contraproducente. Se puede expresar el descontento de forma seria pero constructiva.

-Humillar y reprochar
Hay estudios que aseguran que el éxito escolar depende más del autoconcepto académico que de la inteligencia. Y calificar al chaval de inútil, vago o torpe daña su autoconcepto y no motiva.

-Sermonear y olvidar
Si no se adoptan medidas, el problema no se resolverá solo. Estudiar no es fácil y si sólo depende de la voluntad del chaval es muy probable que le tienten más otras actividades.

-Imponer grandes castigos
Los castigos imposibles, que no se pueden mantener en el tiempo, no tienen ninguna utilidad y deseducan. El recorte de privilegios debe ir condicionado a los compromisos adquiridos y la dedicación de tiempo al estudio.

-Buscar excusas
Los chavales que suspenden no tienen necesariamente problemas de aprendizaje ni desequilibrios internos. Y normalmente tampoco es culpa de los profesores. Conviene ser realista al analizar las causas.

Qué hacer...

-Mantener la calma
Cualquier suspenso es superable, es cuestión de esfuerzo complementario. Suspender puede tener incluso una vertiente positiva si se aprovecha para aprender a afrontar la frustración y a superarla con esfuerzo, sin eludirla ni caer en la agresividad.

-Buscar las causas
No es lo mismo un suspenso por una dificultad concreta o un bajón pasajero que suspender un montón de asignaturas por falta de trabajo, de organización y esfuerzo. Preguntar al hijo los motivos de sus calificaciones.

-Ser realista
Que el hijo suspenda no quiere decir que atraviese una depresión o tenga problemas de aprendizaje. Hay que hacer un análisis realista, a veces sólo es inmadurez.

-Hablar con los profesores
Conocer cuál es la actitud y rendimiento escolar, con el chaval presente en la reunión, para evitar las dudas sobre que alguien miente.

-Elaborar un plan de actuación
Pedir al hijo soluciones para cada una de las causas por las que ha suspendido y ayudarle a diseñar un plan para ponerlas en práctica. Las acciones han de ser claras y realistas. Puede ser interesante dejar constancia por escrito de los compromisos adquiridos y qué ocurrirá si no se cumplen.

-Ayudar
Aunque la responsabilidad de los estudios es de los hijos, a veces hace falta que los padres les motiven, les ayuden a organizarse, les proporcionen técnicas de estudio o un profesor particular que les explique.

-Supervisar
Los padres han de controlar que se cumplen las actuaciones previstas para superar los suspensos y hacer un seguimiento diario de las tareas escolares, y retirar privilegios si el chaval no asume sus responsabilidades.




jueves, 26 de junio de 2014

MI hijo/a ha suspendido: algunos consejos para las familias (I)


En estos días se han entregado los boletines de notas en los institutos. Si nuestros hijos han aprobado en casa respiraremos aliviados y nos alegraremos por ello. Por el contrario, si han suspendido... ¿Estamos los padres preparados para ello? ¿Qué hacemos cuando hay cates para el verano? 
Aunque no hay respuestas definitivas, conviene saber que enfadarse, alzar la voz o humillar a su hijo no sirven de nada. Y castigarle para todo el verano tampoco. ¿Cómo reaccionar entonces?. Les proponemos que lean el siguiente artículo tomado del diario La Vanguardia:

"Tranquilidad, análisis realista y firmeza en la aplicación de soluciones. Tranquilidad, análisis realista y firmeza en la aplicación de soluciones. En eso, básicamente, consiste la receta que maestros, pedagogos y psicólogos dan a los padres a la hora de afrontar los suspensos de sus hijos. Sencilla ¿no? Entonces, ¿por qué lo primero que suelen hacer los padres cuando su hijo llega con uno o varios suspensos es echarse las manos a la cabeza, enfadarse, regañarle y lanzarle toda una retahíla de castigos y amenazas? “Nunca se viven bien los suspensos; los padres se preocupan mucho porque sus expectativas académicas y sociales se frustran, y eso les provoca una reacción de enfado y de culpa que a veces dirigen hacia el niño y a veces hacia ellos mismos reprochándose no haberle ayudado más”, explica Raquel-Amaya Martínez, especialista en educación familiar y relación escuela-familia de la Universidad de Oviedo.




Petra María Pérez, catedrática de Teoría de la Educación y miembro del Instituto de Creatividad e Innovaciones Educativas de la Universitat de València (UV), subraya que hoy los padres se miden mucho a sí mismos por el éxito de sus hijos en los estudios y en la vida, porque la deseabilidad social es tener una familia, que los hijos vayan bien en sus estudios, que no tengan conflictos y que se ganen bien la vida. “Por eso, cuando ven un suspenso, les da miedo que eso signifique que sus hijos –y por derivación ellos– van a ir mal en los estudios, van a tener un mal pronóstico para el futuro y van a fracasar”, comenta. Y opina que un suspenso no es para alarmarse ni desmoralizarse y, por el contrario, “a veces puede resultar un acicate, una manera de aprender a superar la frustración y a poner más recursos personales para superar las dificultades”. Pérez remarca que lo importante en estos casos es no desmoralizar ni humillar al chaval con comentarios del tipo “eres un vago”, “es que eres muy torpe” o “no vales para estudiar”. “Lo importante es no hacer creer al niño o al adolescente que por ese suspenso ya no es bueno para los estudios, porque está demostrado que es más predictor de éxito académico el autoconcepto académico que uno tenga que no la inteligencia”, alerta la especialista en educación de la UV. Por eso su receta es “decirle al hijo que él puede, que ha fallado y ha suspendido porque hay cosas que no ha entendido pero que podrá entenderlas con más atención y esfuerzo, animarle a superarse y apoyarle para que no se perciba como torpe y eso configure su autoconcepto académico”. Su recomendación es ver el suspenso como una forma de enfrentarse a la frustración de no haber alcanzado el nivel exigido porque se ha descuidado, y de superarla con esfuerzo en lugar de que frustrarse suponga abandonar o derive en agresividad.

Claro que no es lo mismo un suspenso que cinco, ni fallar en lengua que en plástica, ciudadanía o educación física. Por eso, lo primero, cuando llegan unas notas con suspensos, es tener una visión realista, analizar las causas. “Si un chaval suspende una o dos, quizás es que tiene problemas en un área determinada o ha tenido dificultades con algún contenido concreto; pero si suspende seis asignaturas, entre ellas algunas… en que lo único que se exige es cumplir con las tareas que encargan los profesores, es que falla todo: la planificación, la organización, el tiempo dedicado a los deberes, las técnicas de estudio… Y eso no se soluciona con castigos eternos ni con profesores particulares; son problemas que han de afrontar los padres”, resume Benjamí Montenegro, del centro de Barcelona EPDI.

María Jesús Comellas, profesora de la UAB, afirma que no tiene mucho sentido que los padres se echen las manos a la cabeza cuando sus hijos llegan con las notas porque los suspensos no son una sorpresa para nadie: “Hay suficiente información para ir haciendo un seguimiento de cómo van los hijos en la escuela; así que en lugar de recurrir a la bronca y el castigo, hay que sentarse con papel y lápiz y hacer un análisis conjunto (padres e hijo) lo más sereno posible sobre las causas, los primeros síntomas, el proceso y el resultado final. “Si no se analiza por qué ha pasado eso no dejará de pasar; y también es importante distinguir si el chaval intenta simplemente justificarse o se da cuenta de que no ha dedicado tiempo suficiente a sus tareas y por eso ha suspendido, porque es necesario, sin broncas, ajustar su pensamiento a la realidad”, explica. Montenegro coincide en que si un chaval llega con varios suspensos y los padres se sorprenden “es que la familia tiene problemas de comunicación y con el centro escolar”.



Una vez analizada las causas de los suspensos entre padres e hijo, los expertos recomiendan ir a hablar con el tutor. “Es importante ir juntos para que no quede la opción de decir luego que el chaval miente”, advierte Comellas. Petra M. Pérez advierte que no se trata de increpar al profesor con un “¿por qué ha suspendido a mi hijo?, sino plantearle “¿cómo podemos ayudarle?” y hablar de cómo se sitúa socialmente en clase, de si es un hecho puntual la caída de rendimiento, a qué obedece…."

miércoles, 25 de junio de 2014

Los mejores compañeros y compañeras: ganadores del curso 2013/14

Este año, como ya venimos haciendo desde hace tres cursos, en la FIESTA DE GRADUACIÓN, se va a hacer una mención especial a aquellos alumnos y alumnas que han sido los “mejores compañeros y compañeras” de cada clase.



Se trata de una iniciativa propuesta por la AMPA del instituto para fomentar las buenas relaciones entre el alumnado, que planteó al profesorado la conveniencia de premiar de alguna manera a aquellos alumnos y alumnas que habían destacado especialmente por su compañerismo. Para ello realizamos una actividad de tutoría sobre "Los buenos compañeros" en la que, además de reflexionar sobre lo que entendemos por compañerismo y apoyo entre iguales, elegimos a quienes a juicio de todos los integrantes de cada aula, habían sido los "mejores compañeros".

A todos ellos se les va a hacer un reconocimiento especial en la Fiesta de Fin de Curso y ya se ha invitado también a sus familias para que también reciban el apoyo de toda la comunidad educativa por el buen hacer de sus hijos. Estos han sido los elegidos este curso:


sábado, 21 de junio de 2014

Se acaba el plazo para solicitar CICLOS FORMATIVOS

Si has aprobado 4º de E.S.O. o la Prueba de Acceso a Grado Medio, recuerda que puedes solicitar un Ciclo  Formativo de GRADO MEDIO. Para ello puedes cumplimentar la solicitud en el siguiente enlace:

-SOLICITUD DE GRADOS MEDIOS:


Si has aprobado 2º de Bachillerato o la Pruebas de Acceso a Ciclo Superior, puedes solicitar un Ciclo Formativo de GRADO SUPERIOR, cumplimentando la solicitud que encontrarás en el siguiente enlace:

-SOLICITUD DE GRADOS SUPERIORES

No olvides que debes entregar la solicitud  (o enviarla por correo certificado), en el centro que solicites en PRIMER LUGAR. 

El plazo es del 1 al 25 de Junio.

-CONSULTA LAS NOTAS DE CORTE:

-TODO SOBRE LA ESCOLARIZACIÓN EN CICLOS FORMATIVOS

viernes, 20 de junio de 2014

Después de la Selectividad: RECLAMACIÓN / DOBLE CORRECCIÓN

Plazo de reclamación- Doble corrección 
23, 24 y 25 de Junio



Los alumnos podrán solicitar una Doble corrección o Reclamación sobre la calificación otorgada tras la primera corrección.
 DOBLE CORRECCIÓN
Plazo de solicitud: 3 días hábiles a partir de la fecha de la publicación de las calificaciones
Los exámenes serán corregidos por un profesor especialista distinto al que realizó la primera corrección
Calificación = Media aritmética de las calificaciones obtenidas en las dos correcciones (puede bajar la nota)
Si entre ambas correcciones hay diferencia de 2 ó mas puntos, un tribunal distinto efectuará de oficio una tercera corrección.
Calificación = Media aritmética de las tres calificaciones

 RECLAMACIÓN
Plazo de solicitud: 3 día hábiles a partir de la fecha de la publicación de las calificaciones. En este caso no se podrá solicitar doble corrección tras la resolución de la Reclamación.
Los exámenes serán revisados con objeto de comprobar que los criterios de evaluación y corrección han sido bien aplicados
La reclamación pone fin a la vía administrativa
En caso de haber solicitado la doble corrección, el plazo de solicitud será de tres días hábiles a partir de la fecha de la publicación de la resolución de la doble corrección
Las oficinas de registro donde se pueden registrar la doble corrección/reclamación son las siguientes:
  • Registro Auxiliar del Campus de Cádiz.: Edificio Andrés Segovia (c/ Doctor Marañón, 3). Cádiz
  • Registro General de la Universidad de Cádiz.: Rectorado (c/Ancha, 16). Cádiz
  • Registro Auxiliar del Campus de Puerto Real. Ubicación: Coordinación de Servicios Generales (Edificio al lado de la Facultad de C.de la Educación). Polígono Rio San Pedro, s/n. Puerto Real
  • Registro Auxiliar del Campus de Jerez de la Frontera. Ubicación: Administración del Campus (Edificio de Servicios Comunes). Avda. de la Universidad, s/n. Jerez
  • Registro Auxiliar del Campus Bahía de Algeciras. Ubicación: Administración del Campus (Edificio Escuela Politécnica Superior de Algeciras). Algeciras
-DESCÁRGATE EL IMPRESO DE DOBLE CORRECCIÓN