sábado, 22 de septiembre de 2012

La reforma educativa que viene: algunas claves.


El anteproyecto de reforma educativa aprobado por el Consejo de Ministros el pasado viernes 21 de septiembre, porpone implantar evaluaciones nacionales externas y estandarizadas al final de cada etapa educativa no universitaria, que los alumnos tendrán que superar para obtener los títulos de graduado en ESO y de bachiller. La propuesta de Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE), que modifica parcialmente la de Educación de 2006 (LOE), atribuye al Gobierno central la definición del 65% de las enseñanzas básicas mínimas para las comunidades con lengua cooficial y el 75% para el resto (ahora son el 55 y el 65%, respectivamente). Pero anuncia otras muchas novedades. El texto o presentado que puede consultarse en la página oficial de LA MONCLOA-CONSEJO DE MINISTROS De él destacamos las siguientes novedades:
  • Se realizará una evaluación en 3º de Primaria para la detección precoz de dificultades en el aprendizaje: se comprobará el grado de adquisición de las competencias básicas en comunicación lingüística y matemática. El equipo docente podrá adoptar las medidas excepcionales más adecuadas, que podrán incluir la repetición de este curso.

  • Los alumnos realizarán una evaluación al finalizar 6º de Primaria, sin efectos académicos, en la que se comprobará el grado de adquisición de las competencias básicas y de cumplimiento de objetivos de la etapa, así como la viabilidad del tránsito del alumno por la siguiente etapa. Su resultado tendrá carácter informativo y orientador para los centros, el equipo docente, las familias y los alumnos.

  • El título de Graduado en Educación Secundaria Obligatoria se obtendrá tras la superación de una evaluación final que se realizará al final del cuarto curso de la ESO. Habrá pruebas diferentes para acceder a Bachillerato o a Formación Profesional dependiendo de la opción que hayan elegido los alumnos. La calificación final de ESO combinará la nota media de las notas obtenidas en ESO ponderada al 70 por 100, y la nota de la evaluación final al 30 por 100.

  • Bachillerato: se racionaliza la oferta educativa al reducirse el número de vías a cinco: ciencias e ingeniería, ciencias de la salud, humanidades, artes y ciencias sociales.

  • Se sustituye la Prueba de Acceso a la Universidad por una evaluación de final de Bachillerato de ámbito nacional. La calificación final de Bachillerato combinará la nota media de las notas obtenidas en Bachillerato ponderada al 60 por 100, y la nota de la evaluación final al 40 por 100.

  • Los ciclos de Formación Profesional Básica, que sustituirán a los actuales Programas de Cualificación Profesional Inicial, pasan de un año y un segundo año voluntario a dos años completos. Serán considerados educación básica, obligatoria y gratuita.

  • Se moderniza la Formación Profesional de Grado Medio. Se incluyen materias instrumentales adaptadas al campo o sector profesional correspondiente y se facilita la continuidad con la Formación Profesional de Grado Superior a través de materias optativas.

  • Evaluaciones y pruebas de admisión: los alumnos que no las hayan superado, o que deseen elevar las calificaciones obtenidas, podrán repetirlas en convocatorias sucesivas.

  • Autonomía de los centros para diseñar e implantar métodos pedagógicos propios.