lunes, 7 de junio de 2010

Ultimo empujón: algunos consejos para estos días de exámenes.

Estas semanas se acumulan los controles y exámenes y a muchos alumnos y alumnas les afloran los nervios y los agobios. Y es lógico, porque se acerca el final de curso y nos jugamos mucho. Pero quien ha trabajado durante el trimestre no debe preocuparse. Será fundamental que no se deje todo para “el último día” y se programen bien los repasos haciéndo un pequeño cuadro en el que se anoten las materias, fecha de examen, días de estudio y temas a repasar, distribución de los repasos... asignándoles un tiempo suficiente. El repaso final estará basado en una revisión general de los apuntes de clase o libros, esquemas y resúmenes, o, si no se dispone de mucho tiempo, de aquello que se considere más importante. Durante la preparación de los exámenes hay que hacerse preguntas sobre los temas: cómo, dónde, cuándo, porqué.... Es conveniente entrenarse desarrollándolas oralmente o por escrito. Hay que evitar los atracones de última hora. Si te dedicas a estudiar muchos contenidos nuevos perderás visión de conjunto, tendrás elementos sueltos y descoordinados y apenas podrás memorizar. Te sometes a una gran tensión y al riesgo de que no te de tiempo a estudiar toda la materia. En todo caso no hay que dejarse vencer por la ansiedad ni por el sentimiento de incapacidad o fracaso, pues podemos llegar a bloquear el proceso de recuerdo. Si te asaltan los “pensamientos negativos”, cambia de “chip” e intenta pensar en positivo. Es mejor esforzarse e intentarlo hasta el último momento que rendirse o “autoengañarse” pensando que ya no tiene remedio, que vas a repetir”, que ya lo intentarás en septiembre… En estos días de estudio conviene estar lo más relajado/a posible. Te vendrá bien hacer pequeños descansos en las sesiones de estudio, pasear, cambiar de actividad (si te “atascas”), hacer ejercicios de relajación, ducharte antes de acostarte... Es fundamental que duermas lo suficiente, especialmente la noche antes de cada examen, que debes dedicarla sólo a repasar. Y recuerda, no nos podemos poner en manos de la suerte. Es verdad que un examen puede salir mal por un pequeño despiste pero el éxito en los estudios no es problema de suerte, sino de trabajo y constancia. ¡No dejes de intentarlo estos días!